domingo, 31 de julio de 2016

Quien es Jesús?

Jesús nos ofrece bastante. Pero,¿puede realmente darnos todo?

Él es una de las personas más grandes de la historia. Estando al centro de la historia de la humanidad, Jesús lo cambió todo -desde nuestro sistema justicial hasta nuestro concepto del tiempo. Pero, ¿quién es él realmente? La Biblia dice que Jesús había nacido de una virgen, vivió una vida sin pecado y enseñó solamente por unos años en Palestina antes de ser crucificado en una cruz romana. Tres días después de su sepultura, se levantó de los muertos, 500 diferentes personas le vio y poco después subió al cielo.
Durante su tiempo en este mundo, Jesús proclamó que tenía poder para perdonar los pecados, echar los demonios y de determinar el destino eternal de personas. En otras palabras, se declaró ser Dios mismo. No se equivoque, la historia de Jesús realmente es increíble. Pero para algunos, ésta parece ser demasiado increíble para ser una historia verdadera. Ellos piensan que Jesús quizás haya sido una importante figura religiosa, o hasta un gran maestro moral, pero que no puede haber sido Dios.
Esta posición quizás sea válida. Pero como el profesor de la universidad de Oxford, C.S. Lewis, explicó durante su vida, en su libro, Mere Christianity, "Un hombre que haya sido sólo un ser humano pero que diga las cosas que Jesús dijo no puede ser un gran maestro moral; sería o un lunático - de la misma forma como un hombre que se dice ser un huevo escalfado - o sino sería el mismo diablo del infierno. Tendría que tomar su decisión. O fue este hombre, y sigue siéndolo, el Hijo de Dios, o es un loco o algo peor."
Lewis continuó diciendo, "Usted le puede callar por ser un loco, le puede escupir y le puede matar por ser un demonio; o puede arrodillarse ante sus pies y llamarle Señor y Dios. Pero por favor, no usemos tonterías condesciendes acerca de Su persona como el gran maestro humano. No nos ha dejado esta opción abierta y no intenta hacer esto."

¿Era leyenda?

¿El hecho de que Jesús proclamó ser Dios fue nada más que una parte de la imaginación de la primera iglesia? ¿Los seguidores de Jesús simplemente añadieron esto a la Biblia? Esta es una idea interesante, pero la mayoría de los eruditos creen que por lo menos tres de los evangelios en la Biblia (Mateo, Marcos, y Lucas) fueron escritos durante de la generación de Jesús. Muchos testigos estaban todavía vivos si necesitaban estar en desacuerdo con estas escrituras del primer siglo. Pero no existen evidencias de esto.
Existen más evidencias de la veracidad de las escrituras del Nuevo Testamento que 10 literaturas clásicas puestas juntas. Los historiadores de la grecia antigua, por ejemplo, tienen que confiar en sólo ocho manuscritos de la Historia de Thucydide para creen en la Guerra Peloponesia, y el manuscrito más temprano fue escrito cerca de 1,300 años después del original. Los eruditos de la Biblia, mientras tanto, tienen más de 20,000 manuscritos del Nuevo Testamento en su disposición, con algunos de ellos escritos en menos de 200 años después del nacimiento de Jesús.

Finalmente, no cabe duda que los primeros cristianos creían y adoraban a una de las personas de su cultura como Dios en la forma de hombre. Esto nunca ha sido discutido seriamente, y nos deja con esta pregunta: "si, en realidad Jesús nunca proclamó ser Dios, ¿qué estaban haciendo este grupo de monoteístas (creyentes en solo un dios) al pie de este hombre?

¿Señor?

Esta es la única opción que nos queda. Si Jesús no era ni mentiroso ni lunático, entonces sólo pudo ser el que proclamó ser - Dios en forma de hombre. Los principios de la lógica demandan esta conclusión. Y más, esto explica el por qué de los milagros y los hechos sin precedentes que sucedieron durante la presencia de Jesús.
Considere al paralítico de 38 años de edad quien después de una conversación con Jesús, se sana (Juan 5:1-13). O a la persona quien había nacido ciega pero quien empezó a ver después que Jesús le había tocado sus ojos (Juan 9:1-15). O a Lázaro, quien se había muerto por tres días, pero que regresó de la muerte al mandato de Jesús (Juan 11:38-44).
Es difícil imaginar lo que sería atestiguar estos acontecimientos asombrosos, pero éstos realmente sucedieron. Hasta los enemigos de Jesús atestiguaron esto. Ellos presenciaron al paralítico caminando (Juan 5:9-10) e interrogaron al ciego acerca de su nueva visión (Juan 9:8-34).
Ya que algunos no entendían quién era Jesús, se preguntaron: "¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales?" (Juan 9:16)
Pero el que antes era ciego conocía la respuesta. "Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer." (Juan 9:16)


viernes, 29 de julio de 2016

Como Saber, Si Dios Me Esta Llamando A Las Misiones


Un claro sentido de haber sido llamado es fundamental, dado que la vida y la tarea misioneras no son fáciles, y el mejor elemento para contrarrestar la tentación de volver atrás, es la convicción al 100%. Tomar ésto a la ligera, puede llevarnos a un rotundo fracaso y a pérdidas irreparables, aunque por otro lado, cualquier sacrificio de tomar tiempo para oír «Su Voz» vale la pena. No hay mejor lugar para estar, que el centro de la voluntad de Dios.
Aunque unas pocas personas han sido llamadas audiblemente a las misiones, no es el caso generalizado, ni siquiera mayoritario. Un tercer requisito para ser hijos de Dios que no muchos cristianos toman seriamente, pero es fundamental en este asunto de misiones, es el mencionado en Romanos 8:14 «Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios».
Es importante que todo cristiano aprenda a discernir lo que viene de Dios, y lo que no. Elías no se dejó perturbar por «un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas», ni por el terremoto, ni por el fuego, pero cuando sintió el silbido apacible y delicado, sabía que Dios estaba ahí.
El mejor ejemplo para aprender a escuchar a Dios es el idioma de los bebés, que solo las madres conocen a través de un largo período de tiempo estando a su lado. Ni el padre ni demás familiares entienden los balbuceos de los bebés, solo la madre. Así cada cristiano debe entender el llamado específico de Dios, porque todos hemos sido llamados, el problema consiste saber en qué dirección.
Los discípulos en el camino a Emaús sintieron un ardor en el corazón, que es otra buena señal, algo irresistible que le impele a uno. Esa convicción viene del estudio de la Biblia, la oración, de escuchar mensajes y estudiar materiales misioneros, como conferencias, revistas, libros, biografías, y contactos personales con misioneros experimentados. A través de todo ésto podemos conocer las necesidades, y eso servirá para ir ahondando y enfocando nuestra convicción de llamado, que se hace más fuerte cuando descubrimos cómo Dios nos ha equipado para satisfacer esas necesidades. Lágrimas pueden surgir de tal fuego.
Otro aspecto es la confirmación. Al seguir adelante en este caminar, tenemos esa inconfundible paz que sólo puede venir de Dios, y eso hace que la convicción se establezca más seriamente. Las puertas abiertas y el sentirse en la escuela de Dios, son señales del llamado.
Dios no llama capacitados, sino capacita a los llamados. Otros creyentes cercanos, especialmente nuestros líderes, podrán confirmarlo. En caso de tratarse de un matrimonio, es vital que la pareja se mueva en unidad en la misma dirección. Nuestra relación con alguna agencia misionera puede servir en el aspecto del llamado.
Al ser llamados, ante la aparente inmensidad de la tarea a ejecutar, la incapacidad personal reconocida, y el altísimo costo involucrado, varios personajes bíblicos como Moisés y Gedeón pidieron confirmación, y Dios tuvo la paciencia para dárselas, porque Él entiende nuestro temor a dar pasos equívocos, o nuestra tendencia a dejarnos llevar por nuestro engañoso corazón. Es pues normal ver a Dios obrando una serie de «pequeños milagros», para darnos su guía, conforme nosotros vamos dando pasos concretos hacia nuestra meta en el campo misionero. Las circunstancias se alinearán de manera inusual y reveladora en lo que solo podemos llamar «Diosidencias», y eso es una fuente de seguridad, de confort.
Un viaje de corto plazo puede resultar en un deseo urgente e irresistible de regresar, o un claro sentido de no pertenencia. No debemos dejar que nada se interponga para no atender el llamado. En algunas ocasiones se interpone el miedo a cosas muy diversas, pero una de las frases frecuentes cuando Dios llama es «no temas». Confesar nuestro miedo es de gran ayuda para liberarnos de él, especialmente cuando hemos sido llamados. No ser libres de él puede ser una señal contraria. Finalmente, confía y descansa en Él y en sus promesas. Él te dice en Salmos 32:8 «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos».
Una vez confirmado: camina hacia la meta sin desviarte y sin detenerte:
  • Preparándote
  • Involucrándote
  • Determinando los siguientes paso
Escrito por Ing. Moisés López V.

El Perdón

Qué fácil es hablar del perdón, pero que difícil es darlo.

Algunos han dicho que es un don el saber que estamos equivocados y que podemos ser perdonados; pero ¿qué pasa con los que se equivocan y nos hacen daño?
Algunas veces deseamos castigar a dicha persona, pero quienes salen más castigados somos nosotros mismos y para liberarnos es necesario renunciar a esos sentimientos dolorosos que no son nuestros, sino que son de quien nos hizo daño, y hay que dejarlos ir. Cuándo sucede esto, me pregunto, ¿qué hubiera yo hecho en lugar de la otra persona que me hizo daño, si yo hubiera estado en la misma situación y circunstancias?
Casi siempre concluyo que en ese momento, lo que hizo esa persona fue su mejor opción para él, aunque no para mí, y lo que la otra persona hizo fue sólo protegerse, no fue su intención hacerme daño. ¿Acaso no hice sentir yo alguna vez a otra persona de la misma manera?
¿Estaré pensando que mis sentimientos valen más que los de la otra persona? Y de ahí viene la siguiente reflexión:
Me siento herido, pero eso no significa que la otra persona sea mala o en verdad quiera hacerme daño. Simplemente la otra persona no conoce toda mi vida ni mi pasado, igual que yo no conozco el suyo, y no sabe lo que traigo guardado en mi historia personal. El perdón no se pide, se da… Y la razón más importante para darlo es que me libero de una gran carga.


¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?

jueves, 15 de noviembre de 2012

EL LIDERAZGO EN LA BIBLIA


Los verdaderos líderes son difíciles de encontrar. Mucha gente y grupos los buscan constantemente, muchas veces para recargar en ellos sus miedos por hacer las cosas por si solos. Este es un mecanismo de defensa llamado Substitución. Y tiene que ver con echar nuestras cargas y responsabilidades en otras personas, en la mayoría de cados, por las que votamos en las elecciones populares. En la historia bíblica Dios ha buscado líderes:
·         1 Samuel 13:14
·         Jeremías 5:1
·         Ezequiel 22:30
La Biblia nos enseña que cuando Dios encuentra alguien conforme a su corazón y que esté dispuesto a hacer su voluntad, Él puede usar su potencial hasta límites inimaginables.
Desde entonces han existido grandes líderes, de la talla de:
·         Moisés
El gran libertador del pueblo de Israel de la Esclavitud de Egipto, soportando cada prueba que representaba ser guía de más de un millón de personas en un candente desierto.
·         Gedeón
Libró una gran batalla contra un enorme ejército solamente con la ayuda de pocos soldados, pero supo dejarse guiar por la voluntad de Dios.
·         David
El primer rey de Israel en la perfecta voluntad de Dios, su labor no solamente fue política, sino religiosa, pues compuso la mayor parte de la himnología del pueblo hebreo y muchas profecías cobre el Mesías, conduciéndolos así a Dios con el ejemplo.
·         Pablo
El gran apóstol de la iglesia gentil, llamado a ser el pionero de las misiones transculturales y compositor de las principales doctrinas de la iglesia y la teología del Nuevo Testamento.
·         Pedro
Fue el primer pastor de la iglesia al lado de Juan y demostró un temple jamás visto antes de la investidura del Espíritu Santo, dando hasta su propia vida por sus ideales.
·         Juan
Pastor de la iglesia y principal escritor de los doce apóstoles, enfocando sus escritos al principal mandamiento dado por su maestro: "Ámense los unos a los otros".
·         Martín Lutero
Líder reformador del siglo XVI, asiduo lector de los escritos de Juan Huss. Dio el principal paso para alcanzar una reforma de la iglesia, basada en losprincipios teológicos del Nuevo Testamento, y eliminando todos los dogmas existentes. Traductor del Nuevo Testamento al Alemán.
·         Juan Wesley
Líder protestante del siglo XVIII, fundador de la iglesia metodista y precursor del movimiento Pentecostal, se levantaba todos los días a las cuatro de la mañana a orar, y a las cinco predicaba el primero de un promedio de tres sermones diarios, habito que practicó durante toda su vida.
·         Juan Calvino
Líder de la iglesia reformada del siglo XVI, fundador del movimiento calvinista y principal teólogo de su tiempo.

PERMISO DIVINO PARA LIDERAR



Muchos de nosotros nos sentimos como Moisés cuando estuvo frente a Dios en la zarza que ardía en Éxodo 3-4. Se sintió incompetente y nada preparado para liderar, sin embargo eso es lo que Dios lo llamó a hacer. Muchos líderes potenciales en la Biblia tuvieron miedo y huyeron de su llamamiento. Dios les tuvo que dar permiso para hacerlo. La mayoría de nosotros podemos hacer una lista del porqué no lideramos efectivamente, como Moisés lo hizo. Cuando Dios le llamó, él tenía inmediatamente 5 excusas por las cuales no podía liderar. Tome nota de cómo Dios responde a ellas.

Excusa uno: ¿Quién soy yo? (Éxodo 3:13)
Moisés luchó con su identidad. Simplemente no se sentía calificado. El pensaba que Dios había escogido al líder equivocado. La respuesta de Dios: No importa quien eres, Yo te he llamado,Yo estoy contigo.

Excusa dos: ¿Quién eres tú? (Éxodo 3:13)
Moisés luchó con la intimidad. Él no conocía a Dios lo suficiente como para poder dárselo a conocer a las personas. Su relación con Dios era débil. La respuesta de Dios:YO SOY EL QUE SOY. Soy todo lo que necesitas.

Excusa tres: ¿y que si no me escuchan? (Éxodo 4:1)
Moisés luchó con la intimidación. Se preocupó sobre la reacción de las personas hacia él. La respuesta de Dios: Cuando haya terminado, ellos escucharán. Confía en mí.

Excusa cuatro: Nunca he sido un buen orador. (Éxodo 4:10)
Moisés luchó con la incompetencia. ¿Quién lo seguiría si no podía hablar bien? La respuesta de Dios: ¿Quién crees que hizo tu boca? Soy la fuente de tus dones.

Excusa cinco: Se que puedes hallar a alguien más. (Éxodo 4:13)
Moisés luchó con un sentimiento de inferioridad. Se comparó a sí mismo con otras personas más capaces y se sintió inferior. La respuesta de Dios: Bueno, dejaré que vaya Aarón contigo… pero sigo llamándote a ti
Este es uno de los temas que más ha atraído la atención de la iglesia en los últimos tiempos, sin embargo es por los elementos que conlleva humanísticamente la palabra líder y sus implicaciones sociológicas. Esto no supone un proceso de modernismo en la iglesia, mucho menos un cambio de paradigmas, pues en la mayoría de los casos, se siguen las mismas corrientes de antaño pero con nuevas y mas sofisticadas palabras. Existen diferentes definiciones del liderazgo, pues estas se derivan de diversas áreas del que hacer social del liderazgo natural.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

EL LLAMADO DE DIOS A LIDERAR.


 “Entonces dijo Dios: “ Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra.”

Génesis 1:26Los cristianos han debatido el tema del liderazgo por siglos. ¿Es Bíblico liderar? ¿No somos llamados a ser seguidores en vez de líderes? ¿Acaso no somos llamados a ser siervos y no regidores? ¿Podemos honestamente creer que el liderazgo es una idea Bíblica? Cuando estudiamos la Biblia cuidadosamente, vemos que ciertamente es una idea de Dios. No solo es Dios el Líder por excelencia, sino que nos ha llamado a liderar también. NACIDO PARA LIDERAR Considere esto: La primera descripción del hombre en la Biblia involucra liderazgo. Dios nos diseñó para liderar, tener autoridad y tomar dominio. De acuerdo a Génesis 1:26 – 31, usted y yo nacimos para liderar. Estudie la escritura…
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastre sobre la tierra.” (Génesis 1:26)

1.Ser creados a la imagen de Dios significa que hemos sido creados para liderar.
De acuerdo con el verso 26, somos creados a la imagen de Dios. ¿Qué significa esto? Una clave la encontramos en la siguiente frase: “y señoree” Parte de lo que significa ser a la semejanza de Dios es saber que hemos sido confeccionados para liderar y señorear.

2. Dios dio a los hombres autoridad sobre la tierra. Debemos estar cómodos con dos posiciones. La primera posición es que estamos bajo laautoridad de Dios. La segunda posición es estar en autoridad sobre la tierra. Dios nos ha dado este llamado y debemos descubrir lo que significa liderar como Dios lo hace.

3. Si Dios nos dijo que señoreemos, debemos tener la actitud para hacerlo.
Dios nunca nos manda a hacer algo sin habernos equipado para llevarlo a cabo. Usted y yotenemos la habilidad para liderar porque Dios nos creó y nos mandó hacerlo. Basado en susdones y personalidad, usted tiene la habilidad de liderar en alguna área.SIENDO SAL Y LUZEn el Nuevo Testamento Dios confirma este llamado de influenciar a otros. Vea Mateo 5: 13-16
“Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No valemás para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. “Vosotros sois la luz  del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida. Tampoco enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón, sino sobre el candelero; y así alumbra todos los que están en la casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

La sal influencia la comida que tomamos y la luz influencia la casa en la cual vivimos. Jesúsnos está llamando a abrazar nuestro llamado a influenciar y brillar a donde quiera que vayamos.El apóstol Paablo tomó muy en serio este llamado al decir:
“Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres…” (2Cor. 5:11)

domingo, 11 de noviembre de 2012

SEIS LLAVES PARA LAS MISIONES




Llámese grupo, ministerio, departamento, área o comité, cada iglesia necesita un equipo sólido de personas capacitadas para facilitar la visión y formación misionera, la movilización de la oración y de los recursos financieros, la incorporación y el envío de nuevas misioneros.

Este trabajo es una contribución al inicio y a la formación de una estructura dinámica de misiones dentro de la congregación. También puede ayudar a grupos que ya existen pero necesitan orientación para avanzar. 

Llave Uno: Todo Comienza En La Oración
 
La movilización misionera de la congregación debe comenzar con la oración específica. Este es el medio de preparar el camino y eso sólo lo puede lograr el Señor, porque Él es quien edifica (Salmo 127:1). La oración debe tener en cuenta los siguientes puntos:
 
Dirección divina para saber cómo hablar con los líderes de la congregación. Para que el Señor otorgue gracia y favor ante ellos en el momento de hacer la presentación de misiones.
Para que el Señor toque los corazones del liderazgo de tal manera que ellos abracen con dedicación la causa de la obra misionera y reafirmen el compromiso de llevar a la congregación a esa meta.
Por las personas que se necesitan para formar el grupo de misiones, que sean identificadas y reconocidas. Que adquieran una visión por la obra misionera y un corazón que los lleve a comprometerse de manera perseverante.
 
Por los corazones de las miembros de la congregación para que se abran y se entreguen a la obediencia de la Gran Comisión.
 
Por discernimiento para entender los medios por los que el enemigo busca detener, desviar y aún impedir este compromiso misionero.
 
La oración debe ser la acompañante constante en todo el proceso de movilización y trabajo misionero. Todos deben orar y de manera especial los que llevan adelante esta tarea. Es, además, un ministerio que puede ser desarrollado de manera especial por los que tienen un llamado a la intercesión.
 
Llave Dos: Se Necesita Una Persona Dedicada
 
Cada movilizador/promotor misionero tiene que conocer y prepararse para ser un obrero aprobado y capacitado en el tema de misiones y en los principios de la movilización misionera. Hay que contar con una base actualizada de misionología por medio de estudios personales y cursos reconocidos.
 
Aquel que lleve la antorcha misionera debe estar al día con los conceptos claves de misiones. Debe conocer y poder transmitir las bases bíblicas de misiones, el modelo misionero de Jesucristo, la obra misionera del Espíritu Santo. Necesita actualizarse con datos e información. Es importante saber donde están los recursos disponibles y cómo emplearlos en la tarea. Conocer y relacionarse con otros movilizadores misioneros de la zona es muy importante para alimentar la visión y saber cómo otros que trabajan en el tema han resuelto los desafíos que se presentan.
 
Llave Tres: La visión Tiene Que Presentarse
 
No es suficiente que el movilizador tenga visión misionera y que se prepare. Su función es contribuir para el desarrollo misionero de toda la congregación. Por eso la visión debe encaminarse en un proyecto serio, meditado y progresivo.
 
Compartir ese proyecto requiere de una preparación bien pensada, dada en el momento oportuno y de una manera adecuada. Será imprescindible tener una entrevista con el pastor o encargado de la iglesia. Al solicitar la entrevista hay que hacer conocer de manera breve y concisa el propósito de la misma. A continuación son algunos temas para tener en cuenta para la entrevista:
 
Preparar un bosquejo con la presentación. Se debe tener bien preparado lo que se va a comunicar. Una presentación vaga, imprecisa no tendrá buena acogida. Buscar siempre que la presentación del proyecto misionero esté dentro del interés de la iglesia y de su realidad inmediata. Para ello se debe conocer a la congregación, sus fortalezas y debilidades.
La presentación debe ser acompañada por el material escrito donde se fundamenta y detalla la misma.
 
Solicitar el permiso y el apoyo pastoral para formar un grupo/comité de misiones en la congregación. Debe procurarse que el pastor lo integre. Caso contrario, debe ser uno de los líderes de la congregación para que sea el nexo entre el comité de misiones y el liderazgo. Buscar la integración al equipo de otras personas reconocidas. Pero no hay que preocuparse si sólo se acercan unos pocos con “mentalidad o inquietud misionera”. No hay que olvidar que se debe empezar con quienes estén dispuestos.
 
Coordinar un encuentro periódico con el pastor para darle informes de las novedades y la marcha de la tarea. Será un momento para informarlo de los avances y dificultades y compartir sobre los proyectos e ideas. Mantener siempre una actitud de servicio y estar preparado para dar un informe o presentación cuando se lo requiera.
 
Llave Cuatro: Un Buen Equipo No Crece En Los Árboles
 
¡Es el momento de buscar el equipo! Se puede convocar a los interesados en base a la sugerencia de los líderes o a la evidencia de interés misionero que hayan demostrado o a su ofrecimiento voluntario en respuesta a un anuncio. Se debe solicitar un momento en una reunión para dar el anuncio. Si es posible, pidan que el pastor mismo lo realice ante la congregación.
 
A continuación, hay que reunirse con aquellos que respondan y se interesen, en una hora y lugar fijados de antemano. Para anticipar el tema se puede entregar material de orientación que servirá para saber de qué se trata la tarea y preparar su compromiso de participación. Es aconsejable tener preparada la agenda para la reunión inicial
 
Esa primera reunión es fundamental para el inicio y desarrollo de la vida del grupo de misiones. Puede haber un tiempo para presentarse, (si es que no todos se conocen). Dar oportunidad para que compartan la razón de su asistencia y qué expectativa tienen. El movilizador tendrá la responsabilidad de compartir el proyecto, que fue aprobado por el liderazgo, y dar un tiempo para escuchar preguntas y sugerencias. De acuerdo a la estructura que tome: grupo de misiones, consejo, comisión etc. se pueden designar algunas responsabilidades. Es importante no caer en la trampa de dedicarse a la organización y no avanzar en la tarea. Ese grupo debe ser algo dinámico, con fuerte énfasis en las relaciones interpersonales y con una visión y compromiso misionero compartido.
 
Algo debe recordarse constantemente, y es que: "la función del grupo de misiones no es hacer ellos solos la tarea, y convertirse en el club de los que tienen la visión". Es exactamente lo contrario, debe verse y actuar como quien es parte integral del cuerpo y tiene la función de despertar, estimular y llevar la visión y acción misionera a toda la congregación, de tal manera que todos puedan participar.
 
Un buen equipo no se da por casualidad; hay que buscarlo y formarlo; lleva tiempo y esfuerzo pero es una inversión de vida que redundará en frutos abundantes.
 
Llave Cinco: Los Que Forman Deben Ser Formados
 
EI grupo de misiones necesita de formación para realizar bien su función. Pero más aún para ser ellos mismos moldeados por la visión y el llamado de Dios. Aquello de que "no se puede dar lo que no se tiene" también se aplica en este contexto.
 
Una buena parte del primer año del proyecto (año de lanzamiento) se debe pasar en la formación misionera del mismo equipo. No es simple cuestión de reunirse para preparar una actividad o llenar un calendario para que haya "algo de misiones". La tarea que se ha emprendido es de largo plazo. A continuación se sugieren los pasos necesarios para ese fin:
 
Cada integrante del comité/grupo debe adquirir un ejemplar de La Iglesia Local y las Misiones (Edison Queiroz, Editorial Unilit). EI estudio del libro debe hacerse de forma sistemática (un capitulo por semana, por ejemplo). Otro libro recomendado en ese tema es: Conciencia Misionera (Andrés Robert, Misiones Mundiales). Es un libro inspirador y práctico sobre cómo formar la conciencia misionera de la congregación.
 
Animar a los integrantes a tomar un curso o taller de cómo movilizar la visión misionera en la iglesia. Existe un curso de misiones denominado "MISIÓN XXI" (13 semanas de duración y de muy buena calidad). La idea es que se dicte en la iglesia y que, dependiendo del número de asistentes, se pueda invitar a otras iglesias para aprovecharlo mejor.
Estudiar el libro Sirviendo al Enviar Obreros (Neal Pirolo, Editorial Unilit). El libro trae una guía de estudio muy práctica y ofrece una perspectiva pocas veces tenida en cuenta a la hora de realizar una tarea misionera seria y responsable. Se profundiza sobre el concepto y papel de una iglesia enviadora.
 
Leer el libro: Capta la Visión 2000 (Editorial Unilit). Ofrece testimonios actuales de la obra misionera, entrelazados con la base bíblica, cultural y un panorama actualizado del mundo etc. Trae capítulos prácticos para orientar en cómo investigar a pueblos no alcanzados y valiosa información de recursos por correspondencia e Internet.
 
Animar para que los miembros del comité realicen alguna experiencia misionera, de ser posible transcultural. Por ejemplo, se puede visitar un barrio marginado o de inmigrantes, una iglesia étnica, etc.
 
Apartar tiempo para orar por el equipo, la iglesia y el liderazgo y la obra misionera.
 
Llave Seis: Lo Que No Se Moviliza Se Fosiliza
 
Una vez en marcha la preparación del equipo de misiones, se debe abocar a la tarea de movilizar a la congregación. La movilización, o el poner a una iglesia en movimiento misionero, no se logra de una semana para otra. Conlleva un proceso basado en el compromiso perseverante de quienes lo llevan adelante. Implica:
 
Buscar los materiales y elementos necesarios para cultivar la visión misionera entre los niños, jóvenes y adultos. El resultado inicial de esta tarea es despertar y formar la visión misionera en cada grupo. Una meta es tener una reunión mensual que se enfoque en las misiones. Muchos movilizadotes concuerdan que resulta difícil hacer venir a la congregación para una reunión extra. Como alternativa se sugiere dedicar mensualmente uno de los días habituales de reunión: Domingo misionero, por ejemplo.
 
Iniciar la formación de una publicación (boletín etc.) para la visión y acción misionera de la congregación.
 
Planificar salidas de corto plazo para brindar oportunidades misioneras a los adolescentes, jóvenes y adultos. La agencia misionera bautista de su país puede ayudar en este tema. Para que la experiencia sea significativa se debe dar orientación previa y seguimiento posterior.